qué es el pensamiento a largo plazo

¿Qué es el pensamiento a largo plazo?

Pensamiento a largo plazo (mentalidad)

Desarrolla la habilidad de pensar en décadas, no en días.

Aprende a ver las ventajas de esforzarte poco, pero de forma sostenida, y no te dejes llevar por impulsos febriles, pero inconstantes.

No te compares con las liebres, mantén tu paso de tortuga.

Y así, en el lento avanzar, verás cómo la claridad empieza a iluminar el destino.

¿Qué es un correo mal redactado en un proyecto visionario? ¿Qué peso tiene una riña de oficina en un camino que durará un siglo? ¿Qué importa un cliente perdido? ¿Qué interesa una oportunidad desperdiciada?

Plan long-term, play the long game.

Construir una comunidad en redes sociales es un juego a largo plazo.

El branding es un juego a largo plazo.

El emprendimiento es un juego a largo plazo.

Regar tu mensaje es un juego a largo plazo.

Posicionarte en el mercado es un juego a largo plazo.

La vida es un juego a largo plazo.

No busques atajos.

¿Estás dispuesto a esperar?

Pensar a largo plazo

Tim Urban dice que nuestra vida es una foto que experimentamos píxel a píxel.

Por eso sentimos desesperación cuando estamos trabajando en un proyecto a largo plazo, porque creemos que no estamos avanzando lo suficientemente rápido.

El tema es que nunca apreciamos la foto desde arriba.

¿La solución frente a la ansiedad?

Concéntrate en colocar una pieza cada día.

El rompecabezas se armará solo.

Tu presente es el pasado con el que alguna vez soñaste. Disfruta, mientras sigues construyendo.

Hay que tomar las cosas con calma.

En un mundo repleto de to-do lists, reuniones y redes sociales, nos queda poco tiempo para pensar, reflexionar y recalibrar.

La existencia es un proceso que se vive un día a la vez.

No vale de nada apurarse. Respetemos los ciclos, honremos los tiempos. Saboreemos el camino.

El estrés no es sexy.

¿Qué es la mentalidad a corto plazo?

¿Por qué abandonamos proyectos o emprendimientos?

¿Por qué es tan difícil llegar a un nivel de clase mundial en cualquier industria?

Mastery‘, de George Leonard, es un libro que da en el clavo en este asunto:

Siempre es emocionante comenzar un proyecto nuevo.

Aprender a jugar tenis, fundar una empresa, da igual. La sensación es la misma: placer y expectativas.

El tema es que después de las primeras semanas, donde el retorno de la inversión tiempo-mejora es alto, llega el plateau.

¿Qué es el plateau?

En todo proyecto, después de cada avance significativo, viene una gran línea recta en la que nos sentimos estancados.

Cuando experimentamos por primera vez ese día tras día de hacer exactamente lo mismo, percibimos que no estamos progresando.

Dudamos y desistimos.

El problema reside en que pensamos que las mejoras, el crecimiento y el progreso deberían constituir una línea ascendente, cuando la verdad es que conforman una línea recta con ligeras modificaciones cada bastante tiempo.

El truco está en rendirse al proceso. Amar la subida, el viaje, la rutina.

La clave está en enamorarse del aburrimiento, de hacer lo mismo día tras día tras día.

El camino del maestro es el camino del plateau.

Para construir algo grande y duradero tendrás que superar tu adicción a la dopamina.

Nadie te dará likes por poner los ladrillos, y eso está bien.

Pensar a largo plazo es renunciar a la gratificación instantánea.

Deja de preguntar si este o aquel negocio dan plata y empieza a cuestionarte si realmente tienes la paciencia, la determinación y la constancia requeridas para construir algo duradero.

Deja de saltar de táctica en táctica, de estrategia en estrategia, de industria en industria, de negocio en negocio y empieza a seguir los principios y los fundamentos de toda gran organización.

Deja de buscar la gratificación instantánea y empieza por apostar al larguísimo plazo.

Ese, y no otro, es el camino del maestro.

Para todos aquellos que estamos emprendiendo.

Para los que comenzamos un nuevo proyecto.

Para los que remamos contracorriente.

No dejemos que la vocecita de nuestra cabeza nos saque del camino.

Keep going. Don’t stop.

Celebra durante el camino.

Sonríe en cada paso.

Está bien soñar con la foto en la cima, pero recuerda que vas a pasar mucho más tiempo escalando.

Qué lindo es disfrutar del proceso.

Qué lindo es trabajar con gente que quieres, respetas y admiras.

Qué lindo es ver cómo crece un proyecto.

Qué lindo es que la vida juegue a tu favor.

Qué lindo.

Pasa en los negocios, pasa en marketing, pasa en TNT:

Las tortugas le ganan a las liebres.

Pensamiento a largo plazo: Importancia y psicología

En ‘The Psychology of Money’, Morgan Housel cuenta que Warren Buffett hizo 81 de sus 84 billones de dólares luego de cumplir 65 años.

El dato, aunque anecdótico, expone una alternativa que hemos ignorado: jugar a largo plazo.

En el libro, Housel señala que las personas no acumulan riquezas porque prefieren mostrar (la vida de ricos), en vez de tener (millones de dólares en la cuenta).

En la sociedad de los deadlines, si retrasas el cuándo (“a los 30 años”), conseguirás cualquier qué (“ser millonario”).

¿Cómo esquivar la presión?

¿Cómo evitar ahogarse con las fechas tope impuestas por el entorno?

Esboza tu plan, traza una ruta y, sobre todo, define qué juego vas a jugar.

Dejarás de ser impaciente cuando midas tu progreso con las métricas precisas, y no con proyecciones arbitrarias.

No te desalentarás cuando otros estén comprando apartamentos, porque sabrás que tú vas por el edificio.

No te rendirás cuando la liebre saque ventaja en las primeras 10 vueltas, porque estarás convencido de que en la 72 vencerá la tortuga.

Un estudiante de artes marciales se acercó a su maestro y le dijo con seriedad: “Me dedicaré incansablemente a estudiar su sistema. ¿Cuánto tiempo me llevará dominarlo?”.

La respuesta del maestro fue casual: “Diez años”.

Impaciente, el estudiante respondió: “Pero quiero dominarlo más rápido que eso. Trabajaré muy duro. Practicaré todos los días, diez o más horas al día si es necesario. ¿Cuánto tiempo llevará entonces?”.

El maestro pensó por un momento y luego dijo: “Veinte años”.

Si lo quieres ya, no lo conseguirás.

Si esperas, tendrás todo.

Por último:

Recuerda que la riqueza, la verdadera riqueza, es aquello que no ves.

Como dice Housel: lo único que conoces de alguien con Ferrari es que ahora tiene $200.000 menos en la cuenta.

La gente más feliz y exitosa del mundo no está en Instagram, así que no pierdas el tiempo comparándote.

Los que tienen, no muestran.

Los que muestran, no tienen.

Aplica para todo.

Conclusión

Si escapas de las garras de los placeres sensuales.

Si huyes de los cantos de sirena.

Si esquivas las alegrías efímeras.

Si remas contracorriente.

Si aguantas la presión de quienes quieren imponerte su modo de ver la vida.

Si dices no a las modas y a las tendencias.

Si tienes paciencia.

Si aprendes que tu vida no le importa a nadie.

Si haces las paces con la soledad.

Si no te comparas.

Vas a ganar.

Ten mi palabra, amigo mío: vas a ganar.

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