qué puedo hacer para cambiar mi estado de ánimo

¿Qué puedo hacer para cambiar mi estado de ánimo?

La música te cambia el mood, ¿no es así?

Ahora, ¿qué pasaría si tratases a tu cerebro como un iPod?

¿Cómo te comportarías si pudieses controlar el playlist que rige tu vida día tras día? ¿Qué melodías reproduces en tu mente?

Te acostumbraste a aceptar cualquier canción, pero lo cierto es que tú eres el DJ.

¿Cómo subir el estado de ánimo de una persona?

No necesitas calarte tus melancolías, tus aburrimientos, tus tristezas, ni tus arrecheras. 

You are in control, sólo que nadie te lo había dicho antes. 

Mi secreto para no deprimirme, vivir en un optimismo periquero 24/7, encarar la vida con confianza y controlar mis nervios se llama estado neurofisiológico.

¿Qué es un estado neurofisiológico?

Aunque desconocieras el término, muchas de las cosas que haces en tu día a día son para cambiar tu estado neurofisiológico. 

  • Cuando preparas el café en las mañanas, estás buscando cambiar tu estado neurofisiológico.
  • Cuando vas al gimnasio, estás buscando cambiar tu estado neurofisiológico.
  • Cuando escuchas una canción, estás buscando cambiar tu estado neurofisiológico.
  • Cuando haces el amor, estás buscando cambiar tu estado neurofisiológico. 
  • Cuando te tomas tres cervecitas, estás buscando cambiar tu estado neurofisiológico.
  • Cuando te drogas, estás buscando cambiar tu estado neurofisiológico.  
  • Cuando abrazas a un ser querido, estás buscando cambiar tu estado neurofisiológico. 
  • Cuando te comes un chocolatico, estás buscando cambiar tu estado neurofisiológico.
  • Cuando te reúnes a hablar con tus amigos, estás buscando cambiar tu estado neurofisiológico.

¿Y para qué quieres cambiar tu estado neurofisiológico?

Para sentirte mejor: más tranquilo, más relajado, más feliz, más amoroso.

Y aquí viene la enseñanza mind-blowing

Cuando cambias tu estado neurofisiológico, te sientes mejor, pero nada del mundo exterior se ha modificado. 

Sigues teniendo la misma vida

¿Qué significa esto?

Que sentirse bien o sentirse mal NADA tiene que ver con lo que pasa en tu entorno

O no debería. 

¿Por qué?

Porque NO puedes controlar lo que pasa a tu alrededor, pero SÍ puedes controlar lo que pasa en tu interior

Dependiendo de qué historia te estés contando en tu mente, dependiendo de qué postura corporal estés adoptando, dependiendo de cómo estés respirando y dependiendo de qué le estés metiendo a tu cuerpo, tu estado de ánimo se verá afectado.

Entonces, de nuevo: ¡tú puedes modificar cómo te estás sintiendo!

Cuando te sientas bajo de energía, decaído anímicamente o melancólico, no prestes atención a tus pensamientos.

Cuando la fisiología es mala, normalmente producimos pensamientos de mierda.

No te enganches con las historias que fabrica tu mente.

Trota, canta una canción que te motive y vuelve a evaluar en lo que estabas pensando.

Verás el cambio.

Química cerebral y las emociones

Sentirse bien o sentirse mal es una cuestión bioquímica.

Si tu cerebro libera las sustancias X, experimentas placer, alivio o alegría.

Si tu cerebro libera las sustancias Y, padeces tristeza, rabia o melancolía.

La producción de esas sustancias depende de dos cosas: hechos y percepciones.

Por ejemplo:

Estás en capacidad de generar sustancias X con un abrazo o con ejercicio físico (hechos).

Y también puedes crearlas como consecuencia de tu autoestima o de confiar en que el futuro será hermoso (percepciones).

Lo mismo pasa con las sustancias Y: puedes producirlas con mala alimentación o con sueño deficiente (hechos).

Y además puedes hacerlo como consecuencia de tener una visión negra de la realidad o una valoración negativa de ti mismo (percepciones).

Entonces, si ahorita te sientes mal y quieres sentirte bien: cambia los hechos y modifica tus percepciones.

Recuerda que tu visión de la realidad depende de un puñado de historias que tienes en tu cabeza.

Esas historias, casi siempre, vienen de un pendrive lleno de virus que te conectó la sociedad.

Revisa esos documentos y limpia esas carpetas.

Aparte de los hechos y de las percepciones, puedes producir sustancias X metiendo drogas a tu cuerpo.

El tema es que después de un alivio fugaz, las sustancias Y se activan a tres y cuatro tablas. 

Como consecuencia, te sentirás mucho peor.

Pay attention.

Poca energía = la vida te pesa.

Si supieses el daño que le hace a tu cuerpo un pensamiento negativo, entenderías que el optimismo es estratégico, no ilusorio. El cerebro es la computadora que maneja toda tu fisiología.

Si pensar en cosas positivas es azul y pensar en cosas negativas es rojo, ¿de qué color estarías pintando?

Estar preocupado o tener miedo te pone al rojo vivo. El problema es que te enseñaron que para conseguir cosas importantes necesitabas preocuparte, necesitabas estar estresado, necesitabas pasar trabajo. Eso es falso.

Todo es más sencillo en azul.

Comprobar esto es fácil: acuérdate del último gran problema que tuviste.

Seguro pasaste una noche terrible. No podías dormir, diste vueltas en la cama mientras mirabas al techo, hasta que tu cuerpo sucumbió y caíste rendido.

A la mañana siguiente, con una mente más fresca, vino una gran idea y pudiste resolver el asunto al encararlo desde otra perspectiva.

Por ello, si estás estresado, si estás abrumado, si tienes algún problema, lo mejor que puedes hacer es meditar 20 minutos, dormir una siesta, hacer ejercicio u ocuparte en otros asuntos hasta que tu mente se tranquilice.

Recuerda: si te preocupas o tienes miedo, estarás manejando con el freno de mano puesto.

Piensa en azul.

¿Qué hacer cuando se tiene una crisis existencial o vacío emocional?

Siente la tristeza y la melancolía en el cuerpo, pero no traslades esas emociones a la mente, porque producirás miles de pensamientos que reforzarán el estado en el que te encuentras y activarás un círculo vicioso infinito.

No pases tiempo en tu cabeza intentando ‘resolver el problema’, porque será imposible encontrar soluciones en pleno vacío.

Tampoco será momento de ponderar decisiones trascendentales, como: “¿Qué voy a hacer con mi vida?”.

¿Por qué? Porque, con esos estados de ánimo, la calidad de tus pensamientos será pésima. Sólo llegarán ideas que acompañen a la emoción imperante (tristeza, melancolía, etc).

Etiqueta tus emociones con colores y así sabrás que cuando estés pintado de negro tendrás pensamientos negros. Hasta no verte azul o verde, ignora el diálogo mental.

Para cambiar el color puedes ir a terapia o modificar tu estado neurofisiológico.

El estado neurofisiológico tiene que ver con la historia que te estás contando (neuro) y con cómo está tu cuerpo (fisiológico). Uno afecta al otro, y viceversa.

Cuando sea difícil cambiar tu diálogo mental, sal a trotar y verás cómo se aclara tu cerebro. Cuando te dé fastidio hacer ejercicio, modifica tus pensamientos para que tengas ganas.

En ocasiones, necesitarás medicación para salir del foso. En cualquier caso, tener a mano este kit de emergencias te ayudará mucho.

¿Cómo puedo cambiar mi estado de ánimo? 5 consejos

La idea es que para cambiar ese estado neurofisiológico no hagas cosas que luego te puedan afectar de forma negativa (como drogarte, por ejemplo), sino todo lo contrario. 

¿Cómo logro yo mantenerme motivado día tras día tras día tras día? 

Hago lo siguiente rutinariamente: 

  1. Salgo a trotar o voy al gimnasio. 
  2. Mientras estoy haciendo ejercicio escucho música que me ponga high o escucho un discurso motivacional de una persona que admire. 
  3. Medito (pueden probar apps como Calm o Headspace, o buscar meditaciones guiadas en YouTube).
  4. Leo sobre negocios, mentalidad ganadora, emprendimiento, relaciones, etc. 
  5. Trato de agradecer por lo que ya tengo. Contemplo la oficina y aprecio todo lo que hemos logrado. Pienso en mi madre, en mi abuela, en mi hermana, en mis amigos y en mi equipo de trabajo. A veces también anoto cosas en mi cuaderno/agenda del día a día. 

Manejar las emociones es un súper poder. Si logramos gestionar cómo nos sentimos, viviremos una vida mucho más óptima y conseguiremos muchas más cosas.

La calidad de tu existencia dependerá de la relación que tengas con tus emociones.

Cambiar tus estados de ánimo en segundos –al pararte derecho o trotar, por ejemplo– es un gran truco de magia, pero debes ir más allá: medita, estudia tus huecos, ve a terapia, cuida tu alimentación, lee.

Espero que este artículo te sea súper útil. 

Yo me siento Superman todos los días gracias a estas herramientas.

Discursos motivacionales cortos (en inglés)

A 5 Minute Plea To Do, de GaryVee:

If It Were Easy, de Denzel Washington

Canciones para subir el ánimo (en inglés)

Alesso – Heroes (we could be) ft. Tove Lo: 

Afrojack – Ten Feet Tall ft. Wrabel: 

David Guetta – Just One Last Time ft. Taped Rai:

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